viernes, 30 de septiembre de 2016

¿Qué relación hay entre los derechos humanos y la literatura infantil y juvenil?: Reflexiones desde México





Esta entrada es un puente entre la primera época de este blog, relacionada con el proyecto "Transformaciones lectoras" en México, y su nueva época que todavía está "en construcción". Coincidiendo con la "Semana de los libros prohibidos", en esta entrada Áurea reflexiona sobre la relación entre los derechos humanos, la censura y la literature infantil y juvenil en México.

Áurea Xaydé Esquivel Flores (México, 1987). Licenciada en Letras Hispánicas por la UNAM y estudiante de maestría en Letras Modernas por la Universidad Iberoamericana. Sus pasiones son la LIJ, la narrativa gráfica, la teoría literaria y la literatura comparada.


            En 2015, el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, a través del Área de Investigación Aplicada y Opinión, se dio a la tarea de sondear el conocimiento, nociones, actitudes y representaciones de los mexicanos sobre temas de interés social. Para ello, aplicó veinticinco encuestas diferentes a 1,200 personas de más de 15 años de edad en todo el país, ofreciéndonos un panorama a escala de lo que está sucediendo en un territorio de más de 112 millones 336 mil 538 habitantes (INEGI s.f.). Una de dichas encuestas gira en torno a los conceptos de infancia, adolescencia y juventud, sus condiciones de vida, posibilidades de desarrollo, exposición a la violencia, etc. Dicho estudio arroja resultados valiosísimos al tratar de entender y articular hipótesis en torno a la literatura infantil y juvenil (LIJ), su producción, valoración y distribución en tanto fenómeno social y cultural.

            El primer dato duro que nos interesa señalar —para llevar a cabo un ejercicio de perspectiva — se relaciona con el total de la población de la República Mexicana: hacia 2010, de 112 millones 336 mil 538 habitantes, 62 millones 222 mil 356 tenían de 0 a 29 años (Fuentes et al. 2015:37), es decir, más de la mitad de los mexicanos eran jóvenes. No obstante —y sin entrar en pormenores sobre qué es ser “joven” en términos biológicos, psicológicos o jurídicos—, esta condición conlleva una desventaja social debido a que restringe los derechos humanos que se le otorgan a este grupo, es decir, cuanto más joven sea el individuo, menos derechos se le reconocen. Por ejemplo:

·      Al preguntar qué derechos deberían tener los niños, sólo un 65.9% (de 1,200 encuestados, recordemos) admitió que deben tener los que dicta la ley. ¿Y el 34.1% restante? 26% dijo que sólo deben tener los derechos que sus padres quieran darles, 5.3% dijo que no tienen derechos porque son menores de edad y el 2.8% dio una respuesta diferente, no supo o no contestó[1] (45).

·      Al preguntar qué derechos deberían tener los adolescentes, los números no son mucho mejores, pues un 71.2% respondió que los que dicta la ley, mientras que 21.6% dijo que sólo los que sus padres les quieran dar, un 3.7% que no tienen derechos por ser menores de edad y el 3.5% dio una respuesta diferente, no supo o no contestó (46).

El problema, sin embargo, no se limita a los derechos, sino que se extiende al lugar que ocupan dentro de nuestra sociedad como sujetos políticos. En otra consulta, un 59.2% de los encuestados pensó que los niños deberían ser considerados ciudadanos, un 26.8% que no son ciudadanos, un 10.8% que son futuros ciudadanos y un 3.2% respondió algo distinto, no supo o no contestó (82).

Con estos datos en mente, las dinámicas culturales que rodean al libro dirigido al niño o al adolescente —ejercidas exclusivamente por adultos— revelan dimensiones semióticas del ejercicio del poder (Foucault 1999) que no solemos ver, en muchos casos, porque “hacemos lo que consideramos mejor para ellos”, en cuyo caso resulta apremiante reconocer que el “gusto por”, el “amor a” o la “obligación para con” no significa que haya intenciones de entender o dialogar con un Otro de manera horizontal; muchas veces, es todo lo contrario. Considerar que un niño no es acreedor por sí mismo a derechos humanos (que depende de la venia de otra persona “con la facultad para hacerlo”) equivale a negarle cualquier tipo de agencia sobre su propia vida, presente y futura, y lo reduce a propiedad del tutor —ya sea que éste sea capaz o no, que le importe o no. Tan es así que muchos adultos reclaman con fiereza que nadie tiene por qué decirles cómo educar a sus hijos o que, bajo su techo, ellos pueden hacer lo que quieran (esto es algo que los mediadores de lectura escuchan con frecuencia y, a veces, repiten). Por ello, Fuentes Alcalá y compañía buscan desarrollar su análisis en torno a la naturaleza intrínseca de los derechos humanos (52-55): en el momento en que éstos son declarados y ratificados por la comunidad internacional, adquieren un carácter universal; es decir, en teoría están por encima de legislaciones nacionales, locales y, por supuesto, por encima de criterios arbitrarios particulares en el ámbito privado.



Así, la producción, valoración y distribución de libros para niños y jóvenes son prácticas que, en su actualización, confirman o confrontan la praxis según lo que dicta la ley  y viceversa, muestran los vacíos en la descripción y regulación de prácticas específicas en un logos articulado desde la abstracción: ¿qué tipo de libros se escriben en un lugar y un momento dados?, ¿de acuerdo con qué visión del destinatario?, ¿desde qué lugar de enunciación?, ¿quién los revisa, los edita o los distribuye?, ¿con qué propósitos?, ¿hay censura?, ¿quién censura, desde dónde, para qué?, ¿a qué niños y jóvenes les llegan qué libros?, ¿qué tanto se toma en cuenta las respuestas y reacciones de los jóvenes lectores para validar las cualidades de los productos culturales?, ¿en qué medida dichas respuestas no están ya condicionadas por un deber ser impuesto desde afuera?, ¿cómo influyen la clase socioeconómica y la etnia en el planteamiento y respuesta de cada una de las preguntas anteriores?... Nunca hay que olvidar la naturaleza política de nuestro quehacer.

En este sentido, trabajar la literatura infantil y juvenil —desde cualquier frente— tendría que implicar un ejercicio constante de reflexión epistemológica, no sólo alrededor de los conceptos de ‘literatura’, ‘libro’, ‘texto’, ‘niño’ o ‘joven’ sino también la propia ‘adultez’ a partir de la que analizamos todo lo demás y cómo estas últimas categorías se definen por oposición en un esquema vertical de superación o mejoramiento. No importa cuánto queramos estar “del lado de los niños”, nuestra condición de adultos nos vuelve partícipes y legitimadores de un sistema jerárquico que otorga autoridad y poder absolutos sobre ellos, un sistema articulado según devenires históricos diversos pero que, al final, opera de acuerdo con un mismo fundamento: apropiarse y moldear potencialidades. Porque a lo largo de la historia y en términos socioeconómicos —con mejores o peores intenciones— la niñez ha sido valorada en tanto potencia, en tanto que su condición plástica y enérgica les permite perpetuar, reformar o quebrantar líneas discursivas en las que nosotros, como adultos, ya estamos irremediablemente inmersos y en las cuales tenemos un tiempo limitado de acción. Ellos son nuestros herederos, quiéranlo o no.

Volvamos al principio: ¿qué relación tienen los derechos humanos con la literatura infantil y juvenil? No se trata de los derechos que podemos enseñar a través de los libros como contenido (y que suelen terminar como panfletos de palabras vacías), sino de los derechos que les reconocemos a los niños y jóvenes como sujetos singulares con voces propias, de nuestra disposición para ser interpelados por ellos y del cuestionamiento que estamos dispuestos a hacer de nuestros privilegios y nuestras concepciones sobre lo que son (o no son) esos Otros que nos dan esperanza, que nos aterran y que amenazan la aparente solidez de nuestros discursos.
  


BIBLIOGRAFÍA


Foucault, Michel 1999, Estrategias de poder, intr., trad. y ed. de Julia Varela y Fernando Álvarez Uría, Paidós, Barcelona.

Fuentes Alcalá, Mario Luis et al. 2015, Conocimientos, ideas y representaciones acerca de niños, adolescentes y jóvenes. ¿Cambio o continuidad? Encuesta Nacional de Niños, Adolescentes y Jóvenes, UNAM/Instituto de Investigaciones Jurídicas, México.

INEGI s.f., “Población. Volumen y crecimiento” en el portal oficial del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, disponible en: http://www3.inegi.org.mx/sistemas/temas/default.aspx?s=est&c=17484 [10 septiembre 2016].







[1] En el estudio se señala con alarma que estos resultados son muy similares a los de la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (Enadis) realizada en 2010 (48-47).

viernes, 26 de agosto de 2016

Una nueva época y los requisitos para publicación en el blog




Nos complace anunciar nuestros planes para la “nueva época” de este blog. Dentro de unos meses resurgirá con el nuevo título de


“Transformaciones lectoras: Actos de lectura y literatura infantil y juvenil”


El objetivo es que se convierta en un espacio para el intercambio de conocimiento sobre temas de literatura infantil y juvenil o de prácticas lectoras de niños o jóvenes por medio de la publicación de un resumen y resultados de tesis de maestría o doctorado, de cualquier país del mundo, en estas áreas.
De esta manera, podemos continuar la conversación que hemos sostenido a lo largo de los últimos dos años. Creemos que estos espacios compartidos son más importantes que nunca para incrementar la colaboración entre personas de distintos países y continentes, para construir puentes entre investigadores y maestros y crear conexiones que estimulan una relación placentera y creativa con el texto pero que también conducen a una mejor comprensión del ser humano a través de la literatura y la lectura.
Si te interesa escribir una entrada, por favor consulta las indicaciones al final.
También nos gustaría aprovechar esta oportunidad para invitar a los lectores que visitaron este blog en los últimos dos años para contactarnos con comentarios sobre las entradas, con sugerencias y, en particular, con comentarios sobre la manera en que la información diseminada a través del blog ha tenido un impacto sobre sus reflexiones, sus lecturas, investigaciones o didáctica. Nos interesaría mucho saber quiénes son y por qué nos visitaron tantas veces (favor de enviar su correo a evelyn.arizpe@glasgow.ac.uk). Gracias por anticipado.
Esperamos que nos sigan acompañando, como lectores o quizá como colaboradores, en esta nueva aventura que comenzará hacia fines de octubre 2016.
Evelyn Arizpe y Laura Guerrero Guadarrama (Coordinadoras)
Javiera García Seguel y Camila Correa (Editoras)


Requisitos para publicación en el blog
1.       El espacio será sobre todo para publicar síntesis de tesis de maestría o de doctorado sobre los temas de  literatura infantil y juvenil, prácticas lectoras de niños y/o jóvenes.
2.       El enfoque puede ser teórico o empírico y sobre cualquier género literario relevante.
3.       Se puede presentar también un proyecto no-académico, es decir, una iniciativa, taller u otro evento relevante al tema, siempre y cuando no sea simplemente una descripción sino que presente un análisis o discusión sostenida por referencias a otros estudios o marcos teóricos.
4.       Se deberá incluir lo siguiente (no necesariamente por secciones separadas, pero cada aspecto debe quedar claro):
a.       Título
b.      Breve biografía del autor o autores (100 palabras)
c.       Objetivos o preguntas de investigación claramente señalados
d.      Contexto
e.      Metodología o diseño – selección de textos
f.        Análisis o discusión
g.       Conclusiones
h.      Referencias incluidas en el texto siguiendo el formato Harvard
i.         Bibliografía citada (breve)
5.       Máximo 1500 palabras (sin bibliografía)
6.       Enviar dos imágenes relevantes y señalar dónde colocarlas en el texto. Las imágenes deben seleccionarse de manera que no se infrinjan derechos (copyright). Pueden incluirse imágenes de cubiertas de libros o fotografías tomadas por el autor. Si aparecen personas, sobre todo niños o jóvenes en las fotografías, se debe contar con su permiso o, en el caso de los menores de edad, el de un familiar. Si se requieren más imágenes de un libro álbum, tendrá que discutirse con las editoras.
7.       Las editoras harán la traducción al inglés (o al español) al menos que lo haga el autor. Antes de la publicación en el blog se enviará la traducción al autor.
8.       Si el texto no está bien escrito o presentado, se devolverá al autor con algunas indicaciones.
9.       Las coordinadoras y editoras se reservan el derecho de rechazar textos aun cuando han sido revisados si no consideran que la revisión es adecuada.
10.   Se publicará una entrada por mes, hacia los últimos días del mes, salvo en julio y en diciembre y las entradas se publicarán según el orden y calendario determinado por las editoras.
11.   Los autores con su envío otorgan permiso para la publicación en caso de ser elegidos. El contenido de lo escrito es responsabilidad de los autores.
12.   A los autores publicados se les enviará una carta constancia de su participación en el blog.
13.   Se creará un directorio de autores para cualquier contacto el cual se agregará al blog.
14.   Enviar los textos a evelyn.arizpe@glasgow.ac.uk
15.   Para cualquier pregunta sobre estas indicaciones, dirigirse a
Camila Correa:  mccorrea92@gmail.com
Javiera García Seguel: javiera.garciaseguel@gmail.com